Agarmex

El uso del agar en productos cosméticos

Las propiedades beneficiosas para la piel de las algas se conocen desde hace siglos pero para ver su aplicación en la producción industrial tenemos que esperar hasta la Francia de principios del siglo XX. Allí comenzaron los promeros laboratorios especializados en la investigación y desarrollo de productos cosméticos. Los primeros productos fabricados a base de algas fueron jabones, cremas de afeitar, champús, tintes, lápices de labios, tónicos, maquillaje, espumas y una gran variedad de productos de baño. Su éxito fue casi inmediato y su demanda creció. Resultaban beneficiosos por su alto contenido en oligoelementos, sales minerales, vitaminas y aminoácidos que ayudan a mantener el buen aspecto de la piel, ya que son directamente asimilables por las células cutáneas. 


Las formas de aplicación más común son geles, mascarillas, emulsiones, champús, lociones y cremas, y entre sus múltiples usos se destaca los tratamientos tonificantes, hidratantes, rejuvenecedores y anticelulíticos. 

A día de hoy, en la composición de productos cosméticos, no solo se usan algas, también productos derivados de ellas como el agar-agar. Es uno de los elementos más comunes por sus propiedades suspensivas, emulsionantes, estabilizantes y gelificantes que evitan incorporar grasa al producto, una característica muy importante a la hora de desarrollar productos para la piel. Además, no es tóxico ni irritante, básico para personas con problemas cutáneos.